Como todo servicio a contratar, hay quienes realizan una exhaustiva búsqueda para encontrar a la persona o empresa más adecuada para solicitar ayuda externa.
Otros sin embargo, se dejan llevar un poco por intuición, por conclusiones y corazonadas.
En todos los casos, siempre es necesario, como todo servicio, depositar confianza en quien delegaremos nuestras tareas o trabajos. En general, esa confianza se va confirmando y fortaleciendo a medida que ambas partes se conocen.
No solo se tienen en cuenta habilidades, conocimientos y experiencia, también es importante (para mi es FUNDAMENTAL) elegir con quien nos sentimos cómodos y con aquellos con quien compartimos ciertos valores, y formas de pensar.
Esto hará que el trabajo sea aun más ameno y sencillo a futuro, y por lo tanto lo haremos dentro de un clima de trabajo ideal.
En mi caso particular, cuando comencé a trabajar como asistente virtual aspiraba a que mis clientes sean en su mayoría extranjeros. Andando el camino y comenzando a hacer de mi proyecto una realidad, me di cuenta que me sentía más a gusto y cómoda con personas con las que comparto costumbres, formas de pensar, maneras de disfrutar la vida, y por supuesto, mucha pro actividad y ganas de trabajar en nuevas y desafiantes tareas.
Por lo tanto, mi “consejito” de hoy para aquellos que están necesitando esa ayuda extra es también conocer un poquito sobre la vida de la posible persona que elegirán. En la reunión inicial, ya sea virtual o presencial, es importante conversar sobre las tareas que posiblemente se deleguen y las formas de trabajo, por supuesto, pero también, lo es saber qué otras tareas y actividades desarrolla nuestra posible ayudante, no solo laboral si no también en su vida personal. Esto nos dará un perfil aproximado de la persona que tenemos del otro lado y así podremos elegir mejor con quien deseamos compartir nuestro trabajo.
Hasta las próxima!
Karina Villegas
Asistente Virtual




